Luis Patiño se hizo un nombre en julio pasado durante el Juego de las Futuras Estrellas en Cleveland, donde en 1.2 entradas perfectas ponchó a tres de los cinco bateadores que enfrentó—incluyendo al prospecto de lujo de los Angelinos, Jo Addell. Dicha actuación fue parte de un 2019 en que el derecho colombiano tuvo efectividad combinada de 2.69 y 123 ponches en 94.2 episodios entre Clase-A Avanzada y Doble-A, dentro del sistema de los Padres.

“Fue una experiencia maravillosa, algo en que todo jugador quisiera participar”, dijo Patiño al recordar el partido que reúne a los prospectos estelares de ambas ligas, dentro de las actividades del Juego de Estrellas. “Es como un día en Grandes Ligas para nosotros en ligas menores, un evento hermoso que todos queremos vivir y yo me sentí muy bendecido por estar ahí con grandes jugadores y poder pasar ese gran momento con el grupo”.

Al final de la temporada, Patiño — el prospecto número 3 de San Diego — fue ascendido a Doble-A Amarillo, donde permitió una sola carrera en 7.2 innings, con 10 ponches.

“Creo que mi 2019 fue un año que disfruté mucho. Aprendí bastante”, dijo Patiño, quien participó esta semana en el programa de orientación de novatos de MLB para prospectos con trayectoria hacia las Grandes Ligas. “Un año de bendiciones, muchos retos, porque pasé por muchos buenos momentos y a la vez malos momentos. Pero gracias a Dios y al trabajo, pude sacar la casta en mí y sobrepasar todos esos altos y bajos que tuve. Por eso siento que el 2019 ha sido un año muy bueno y beneficioso para mi carrera”.

Patiño, quien cumplió los 20 años el pasado 26 de octubre, mide oficialmente 6.0 pies de estatura y pesa 192 libras. Una de las metas de los Padres ha sido fortalecer el cuerpo del oriundo de Barranquilla, para así tenerlo preparado para los rigores de una temporada entera como abridor.

“Más que todo, trabajando mi cuerpo en este offseason, trabajando en todas esas cosas pequeñas que cometía el año pasado para poder este 2020 venir un poco mejor”, comentó Patiño sobre su preparación este invierno. “Entonces, me estoy enfocando en trabajar esas pequeñas cosas que tengo que mejorar, para así poder llegar a los entrenamientos de los Padres en una buena forma y estar preparado para lo que ellos tengan para mí”.

Lo más realista parecería ser que Patiño empezara el 2020 en Doble-A, donde terminó la temporada pasada. A tan joven edad, aún tiene bastante que aprender para pulir un reportorio que incluye una recta, curva, slider y cambio.

“Primero que todo, mantenerme saludable y que Papá Dios me mantenga bien, que pueda jugar todo el año sin ninguna lesión”, sobre sus metas para empezar el año. “Es lo único que le pido a Papá Dios. Yo sólo me preparo. Sigo trabajando fuerte para cuando venga la oportunidad, (tomarla) con la mejor forma y darle duro por conseguir lo que quiero”.

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