Pepe Bojórquez es el hombre detrás de cámaras de la cinta “Como caído del cielo”, un filme que llega hoy a la plataforma de Netflix y que de una manera u otra, trae de regreso al ícono del cine y la música, Pedro Infante. En los roles principales de la cinta están: Omar Chaparro, Ana Claudia Talancón, Stephanie Cayo, Angélica María, entre otros.

En entrevista, el director habla de este proyecto, la elección de sus protagonistas y varios temas más.

—No es la primera comedia donde vemos a un personaje recibir una “segunda oportunidad” después de morir. En esas películas, el protagonista regresa del cielo a la Tierra con un objetivo. ¿De dónde surge la idea de hacer una comedia de este tipo, pero con Pedro Infante como personaje principal?

—Los tiempos han cambiado mucho. Yo traía el gusanito de hacer una película sobre Pedro Infante, igual le ocurría a Omar Chaparro y a los productores. Así se presentó la oportunidad de desarrollar una historia en la que Pedro ha estado en el limbo, un hombre que hizo tanto bien y que le dio tanto al pueblo de México, pero que al mismo tiempo fue un mujeriego empedernido. Así que se le da una segunda oportunidad para volver a la tierra con una misión de redención y de portarse bien con las mujeres.

Eso es padrísimo, porque ese ídolo que representaba ciertos aspectos del “macho mexicano” hoy viene a redimirse, a encontrarse con la modernidad, con una familia, con algo distinto. Creo que es una película donde las nuevas generaciones van a poder experimentar quién fue Pedro, vivir los momentos más icónicos de su carrera, y hasta sentirse inspirados a experimentar sus canciones.

—Con respecto a esto último, ¿qué papel juega la música de Pedro Infante dentro de la película?

—Es muy importante, juega un papel vital. En las películas de Pedro Infante la música acompañaba a la trama. Son muchísimos los momentos emocionantes en los que la música está presente en las películas de Pedro. Así que se vuelve algo crucial para nosotros. ‘Como caído del cielo’ es un tributo a las películas y las canciones de Pedro Infante.

—¿En qué momento se involucra Omar Chaparro en el proyecto?

—Omar estuvo casi desde la semilla del proyecto, desde el ‘día uno’. Siempre lo imaginé en el papel de este imitador de Pedro Infante que es poseído por el alma de su ídolo. Omar es bonachón, tiene la suspicacia, la simpatía y, lo más importante, el talento y la espontaneidad. Una espontaneidad desmedida para manejar las situaciones, algo que también tenía Pedro Infante. Omar está en el papel de su vida, espléndido, se preparó muchísimo cantando, boxeando, haciendo ejercicio… Hizo un montón de cosas para lograr un desempeño perfecto.

—La película buscará las miradas de los espectadores a través de Netflix. ¿Cómo te sientes respecto a esta dicotomía que hay ahora y que crea una suerte de contraste entre la exhibición en cines y la exhibición en plataformas?

—He tenido la oportunidad de estrenar otras películas en cines, pero no tienes una idea de lo contento que estoy de tener ahora un proyecto que llega al público por este formato, debido al acceso que tiene con la gente, al impacto, su presencia con el público que quizá no puede ir al cine porque llovió, por la familia, o porque prefiere quedarse en casa… Lo pienso y siento que es padrísimo poder entrar a todas las casas, que te vean mil veces, que te repitan. Es encantador tener esta película ‘Original de Netflix’ y poderla lanzar en este cierre de año. 

—Uno de los epicentros promocionales ha sido la participación de Omar Chaparro, pero me gustaría que también nos hablaras de la consolidación del resto del elenco.

—Ana Claudia Talancón hace también un trabajo formidable. Consigue evocar la dulzura de todas estas estrellas como Blanca Estela Pavón, de esas figuras que estuvieron con Pedro. Su rostro, sus expresiones son espectaculares. Ella hace el papel de la esposa del imitador. Recuerdo que Ana Claudia se entusiasmó mucho con el personaje.

Con Stephanie Cayo queríamos a alguien que pudiera darnos una naturalidad y espontaneidad que asociáramos con la mujer moderna, la mujer de hoy en día. Y luego está Angélica María, quien tuvo la oportunidad de actuar con Pedro Infante.
Tenemos un elenco súper padre, súper consolidado, hicimos muchísimos ensayos, soy una persona que toma mucho en cuenta lo que opinan los actores sobre sus personajes porque es importante dejarlos ir, que Ana Claudia, por ejemplo, se convierta en Raquel y que entonces me diga: “oye Pepe, a mí me gustaría hacer tal o cual cosa”. Así vamos ajustando. Es muy padre lograr un elenco de esta naturaleza.

—Desde tu trinchera, ¿podríamos decir que el trabajo de mesa es sustantivo para crear sinergia con el elenco y lograr un tono común? 

—Mi técnica siempre es escuchar. En mi película anterior, ‘Más sabe el diablo…’, teníamos a Isela Vega, Ignacio López Tarso y Lisa Echeverría, dos generaciones combinadas y buscando un mismo tono interpretativo. El cine no se hace en solitario. Todos los que trabajamos en una película la hacemos juntos. Tienes que trabajar de modo que los actores no se sientan utilizados, que tu sueño se convierta en el sueño de ellos. Es la base. Si no haces eso, es imposible que logres la película que deseas. Los actores no son robots. Para mí es lo más edificante que Ana Claudia se acerque y proponga.

Creo mucho en el trabajo de pre-producción con los actores porque es el mejor lugar para despejar dudas y hacer ajustes. Si alguien llega con dudas al rodaje, agárrate, porque lo más probable es que esa escena quede mal. Como director, todas las preguntas tienen que llegarte en las nueve o diez semanas previas al inicio del rodaje, de eso no me queda duda.

—Quisiera que habláramos sobre la puesta en cámara que nos espera en la película. ¿La estética de las películas de la Época de Oro son una influencia en esta cinta o qué es lo que vamos a ver?

—Hay inspiración en las películas de Pedro Infante, incluso si nuestra película es moderna. Hay momentos en los que la gente podrá ver a nuestro Pedro Infante recreando instantes de ciertas películas. Los más allegados a ese cine se van a dar cuenta. Nuestro trabajo es un tributo a muchísimas cosas. Cierta ropa, ciertos objetos… Logramos cierta similitud que nos hace recordar.

En cuanto al trabajo de cámara, es una puesta moderna, la película tiene lugar en Tijuana y San Diego, pero también en ciertos momentos, como cuando inicia ‘Cien años’ logramos aspectos que nos remontan a Pedro y sus momentos clásicos. Pedro Infante es quien carga con la nostalgia y el sentimiento.

—Para ti, ¿qué hace de Pedro Infante un personaje transgeneracional?

—Su simpatía, su espontaneidad… Esa es la base. Era el ídolo del pueblo. Y creo que Pedro no solo es transgeneracional, creo que también rompe las barreras de las clases sociales. Su público eran todos. No tenía limitantes. No le caía mal a nadie y, también, no se tomaba tan en serio. Eso es padrísimo. Podía ser aventurero, borrachón, simpático, alguien con un gran corazón. Dejó un gran, gran legado. No había poses en él.

—¿Por qué apostarle a ‘Como caído en el cielo’ y darle ‘play’ en el servicio de streaming?

—Porque te vas a divertir de principio a fin, la puedes ver con toda tu familia. Es como la película que Pedro Infante dejó de hacer. Te va a traer toda la magia del cine de antes, sin duda. Te hace reír, te hace llorar… deja un mensaje muy bonito al final. Es una película que puedes ver y volver a ver, más en este cierre de año. Es un masaje al corazón. Es una película que va a unir generaciones. A mí me pasó que entre más me metía en el proyecto, más se iba disparando mi memoria. Y, sobre todo, iba reconectando con una cantidad de rolas impresionantes.

En esta película hay descubrimiento, pero también contagia alegría por ser mexicanos. ¿Por qué verla? Porque enorgullece y da una alegría enorme, un gusto por lo mexicano, la música, el traje de charro… Así te lo digo.

Sinopsis

El legendario actor y cantante mexicano Pedro Infante es enviado de regreso a la Tierra en el cuerpo de un imitador —Omar Chaparro— para enmendar sus errores por la forma en que trató a las mujeres y así ganar su entrada al cielo.

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