Los atletas viven tan rápido que muchos de ellos maduran antes de darse cuenta. Así le pasó a Iván García, el clavadista que en un lapso de tres años pasó de ser medallista olímpico a convertirse en algo mucho más especial: un padre dispuesto a todo por su hija.

A sus 26 años de edad tiene tres operaciones en las rodillas y no descarta necesitar una cuarta intervención, sin embargo, se dice más competitivo que nunca y amenaza con clasificarse a los que serían sus terceros Juegos Olímpicos.

Cualquiera que lo vea desde la plataforma podría asegurar que se trata del mismo “Pollo” que ganó la plata en Londres 2012. A simple vista podrían confundirse por su pose retadora y su seguridad intimidante, pero este Iván es, en sus propias palabras, una versión mejorada de sí mismo que tiene claras sus prioridades.

«Como persona soy mucho más maduro, tengo mi familia y eso es lo que ha cambiado en mí. Soy una persona completamente feliz”. Iván García, clavadista

“Mi prioridad es ser padre, prefiero ser un buen padre que ser un medallista olímpico, prefiero ser el mejor padre, que mi hija vea que la amo y que puedo estar con ella, pero si puedo hacer las dos cosas sería algo excepcional».

“Como persona soy mucho más maduro, tengo mi familia y eso es lo que ha cambiado en mí. Soy una persona completamente feliz, no quiere decir que antes no lo fuera, pero me doy cuenta que siempre se puede ser más feliz. Tengo lo que más amo y necesito. Es maravilloso llegar a casa y sonreír por la niña de dos años que te espera todo el día para jugar en la noche”.

Este crecimiento personal, mismo que espera llevar también a lo deportivo, le ha hecho comprender sus errores y cosas por mejorar en su búsqueda de clasificarse a Tokio 2020, pues García no tiene empacho para reconocer que sabe perfectamente en donde han estado los fallos de sus últimas competencias internacionales.

“No me cayó de sorpresa (el triunfo de Kevin en Juegos Panamericanos), yo venía diciendo que las nuevas generaciones venían muy fuertes, apretando demasiado y muy bien. No te voy a mentir: yo quería ganar la medalla de oro, era mi objetivo principal de este año el ganar la plaza olímpica y convertirme en tricampeón panamericano, sin embargo, no se pudo y Kevin es un digno campeón del continente, hizo una competencia excepcional y yo ya sé las fallas que tuve.

“Me quedo con la idea de que prefiero fallar en unos Panamericanos para pulir las cosas y después pelear la medalla en unos Olímpicos. Me hubiera encantado ganar, pero fue bueno que pasara esto para exigirme más. Nunca me he confiado, sé que la competencia es fuerte, pero ahora me esforzaré el doble”.

Después de no poder coronarse como tricampeón panamericano, García no baja los brazos y apunta a conseguir su plaza para los Juegos Olímpicos, misma que buscará en el selectivo nacional que se realizará durante los primeros meses de 2020.

De momento García y su equipo se encuentran en una etapa general de preparación, y aunque los trabajos son demandantes y los objetivos son muy altos, hoy por hoy el “Pollo” tiene la filosofía de disfrutar cada momento. “He aprendido a separar las cosas, a dejar los problemas de casa en casa y llegar al entrenamiento con la mejor actitud. También los problemas que tenga en el entrenamiento los desconecto al llegar a casa, estar de malas es algo que no va”.

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