La Policía arrestó a 13 personas e incautó varas de metal, rociadores de autodefensa y otras armas, mientras cientos de manifestantes de grupos de extrema derecha y de sus opositores antifascistas se congregaban por separado en el Centro de Portland.

Las autoridades también bloquearon puentes y calles en un intento por mantener a los grupos separados. El alcalde de la ciudad, Ted Wheeler, dijo que la situación era “potencialmente peligrosa y volátil”, mientras que el presidente Donald Trump tuiteó que “Portland está siendo vigilado muy atentamente”.

La mayoría de los grupos de derecha había abandonado la zona a través de un puente en el Centro. La Policía utilizó a agentes en bicicletas y con equipo antimotines con el fin de evitar que miembros de tales grupos fueran seguidos por manifestantes antifascistas vestidos de negro, con casco y el rostro cubierto.

Inconformes critican la supremacía blanca. AP

Sin embargo, cientos de personas permanecieron en el Centro y calles aledañas, en donde hubo enfrentamientos a lo largo del día.

Una persona resultó lesionada y fue trasladada a un hospital en una ambulancia, y otras tres personas con heridas leves fueron atendidas por paramédicos en el lugar, detalló la vocera de la Policía de Portland, la teniente Tina Jones.

Portland, considerada una de las urbes más progresistas de Estados Unidos y que fue escenario, en 2016, de algunas de las protestas más multitudinarias tras el triunfo electoral del presidente Donald Trump, es base de numerosos grupos que se definen como “antifascistas”, como el Rose City Antifa.

Deja un comentario