París limpió una de las avenidas más glamorosas después de que resurgieran las protestas de los «chalecos amarillos» contra el presidente de Francia, Emmanuel Macron.

Lujosas tiendas, restaurantes y bancos en los Campos Elíseos de la capital francesa se mostraban dañados el domingo luego de que fueron saqueados o ennegrecidos por incendios el sábado. Los turistas tomaban fotos de los propietarios intentando reparar las ventanas rotas mientras trabajadores municipales limpiaban el grafiti, muchos con leyendas en contra de Macron.

Macron prometió tomar medidas severas contra los manifestantes que dice que «quieren destruir la República a riesgo de matar a gente». Sin embargo, también tuiteó que los disturbios mostraban que su gobierno necesita hacer más para atender las preocupaciones de los manifestantes.

Un integrante de los «chalecos amarillos» arroja una bandera de Europa a una barricada en llamas en los Campos Elíseos, durante las protestas del sábado. AFP/ARCHIVO

Macron acortó un fin de semana en el que se fue a esquiar para reunirse la noche del sábado con agentes de seguridad en el centro de crisis que vigila la respuesta policial.

La 18ª jornada de manifestaciones de los «chalecos amarillos», un movimiento de protesta que desde mediados de noviembre denuncia la política social y fiscal del gobierno de Macron, estuvo marcada por incidentes muy violentos en París, en su mayoría provocados por gente vestida de negro y enmascarados.

En los Campos Elíseos una inquietante calma reemplazó horas de caos del día antes en la calle que los parisinos consideran «la avenida más hermosa del mundo».

En total, el Ministerio del Interior dijo que alrededor de 32 mil manifestantes protestaron el sábado a nivel nacional, incluidos unos 10 mil en París. Un aumento comparado con la semana pasada cuando 26 mil personas marcharon alrededor de Francia, incluidos tres mil en la capital.

Sin embargo, muy por debajo de los 250 mil que protestaron en diciembre y una fracción de los 145 mil que participaron en las marchas pacíficas por el cambio climático el sábado alrededor de Francia, según cifras oficiales.

Luvia de críticas

La alcaldesa socialista de París, Anne Hidalgo, reclamó este domingo explicaciones al gobierno por su incapacidad para prevenir destrozos.

Hidalgo dijo al periódico Le Parisien estar «realmente enojada» por los incidentes.

«Mi sentimiento es que deberíamos ser capaces de controlar una situación como la que acabamos de ver. Por ello, una vez más, espero explicaciones. Estamos en el corazón de una grave crisis social y política. Esas fracturas no pueden durar más. ¡Ya no podemos seguir así!», dijo Hidalgo en la entrevista.

Una barricada cerca del Arco del Triunfo. AP/C. Ena

«¡Arde París y Macron frente a las cámaras esquía!», «es repugnante de inconsciencia y de falta de respeto hacia los franceses», tuiteó el domingo la eurodiputada de Los Republicanos (oposición de derecha) Nadine Morano.

También este domingo se anunció que dos comisiones del Senado convocaron para el martes a los ministros de Interior, Christophe Castaner, y de Economía, Bruno Le Maire, para que expliquen las medidas adoptadas «para hacer frente a estos incidentes» y el impacto que tienen «sobre el comercio y el atractivo de Francia para los inversores».

El ministerio de Economía, entretanto, anunció la realización el lunes de una reunión con organizaciones patronales para evaluar el impacto económico de las protestas.

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